LAS COLUMNAS
Mesa de Redacción
La Sala Superior
Enrique Yasser Pompeyo
El pasado miércoles, las magistradas Mónica Aralí Soto Fragoso, Janine Madeline Otálora Malassis y el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) aprobaron por mayoría de votos los proyectos que resuelven los expedientes SUP-JIN-339/2025, SUP-JIN- 539/2025, SUP-JIN-730/2025 y SUP-JIN-817/2025 mediante el cual determinaron revocar los acuerdos emitidos por el Instituto Nacional Electoral INE/CG571/2025 y INE/CG572/2025, a fin de dejar insubsistentes las asignaciones y constancias de mayoría de los candidatos hombres ganadores y asignar el cargo a la mujer más votada en cada caso, entre otros efectos.

Algunos de los afectados reflexionan al respecto.
En México y en cualquier parte del mundo, los procesos electorales representan una de las conquistas más importantes de la humanidad.
Gracias a estos, las sociedades han podido avanzar hacia formas de gobierno más justas, incluyentes y representativas. Las elecciones libres, auténticas y respetadas son el corazón de toda democracia funcional.
Por ello, es indispensable que en un país democrático como el nuestro, las reglas previamente establecidas para las contiendas electorales sean respetadas en todo momento, sin excepción y sin reinterpretaciones de última hora.
Ese respeto no sólo garantiza equidad para quienes compiten, sino certeza y confianza para las y los ciudadanos que depositan su voto creyendo en la legalidad del proceso.
Por primera vez, el pueblo de México eligió mediante el voto directo a las personas que ocuparán cargos clave en el Poder Judicial.
Una elección que representa un cambio profundo y un parteaguas en nuestra vida institucional. Por su relevancia, este proceso debía ser un ejemplo de pulcritud, legalidad y firmeza democrática. Sin embargo, hoy ese ejemplo está en riesgo.
A pesar de que el Instituto Nacional Electoral (INE), el órgano constitucionalmente encargado de organizar y dar certeza a los procesos electorales condujo la elección conforme a los criterios previamente establecidos, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación pretende reinterpretar las reglas y modificar los criterios de paridad y asignación de representación después de que el proceso ha concluido y los resultados son del conocimiento público.
No se trata de un debate de género ni de paridad. Esta elección nació y se construyó desde esa visión, y prueba de ello es que los resultados obtenidos hasta hoy otorgan más del 60% de los espacios a mujeres.
Por lo tanto, es incongruente intentar justificar una reinterpretación bajo un argumento que ya fue superado por los propios hechos. Las reglas de asignación no solo cumplieron con su propósito, sino que incluso lo superaron.
Pretender cambiar ahora los criterios bajo esta narrativa es desvirtuar el sentido real del proceso y poner en duda su legitimidad.
Se trata, en realidad, de una profunda preocupación jurídica e institucional: no puede haber democracia sólida sin certeza jurídica.
Las reglas del juego electoral no pueden modificarse una vez que la contienda ha terminado. Hacerlo mina la confianza ciudadana, sienta un precedente peligroso para el futuro y convierte cada elección en un espacio de incertidumbre en lugar de certeza.
Modificar los criterios después de conocidos los resultados, quitar constancias de mayoría a quienes legítimamente las obtuvieron conforme a las reglas vigentes, equivale a vulnerar la voluntad popular y debilitar gravemente el Estado de Derecho.
El Tribunal Electoral debió honrar su función constitucional, esto es, actuar con plena responsabilidad institucional y comprender que su papel es dar certeza, no sembrar dudas.
En especial, a la magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Mónica Aralí Soto Fregoso, quien, en un actuar sin precedentes, pretendería llegar a las urnas en los comicios judiciales programados para el 2027.
A poco tiempo de concluir su mandato, hay quienes señalan que intenta alterar los resultados legítimos de la elección para favorecer a candidaturas específicas, con la intención de que estas le “deban el favor”.
“Bajo el falso argumento de una paridad que ya ha sido ampliamente cumplida, busca justificar asignaciones ilegales, creando una red de lealtades que le garantice influencia y continuidad en el futuro”, manifiestan.
Por ello refieren que “es inevitable pensar que dichas candidaturas no solo estarían en deuda con ella, sino que, de llegar al poder mediante este tipo de maniobras, nada garantiza su independencia ni su compromiso con el Estado de Derecho. La subordinación a la figura de Mónica Soto sería una amenaza directa a la autonomía de los nuevos cargos”.
De manera que esta audaz maniobra no sólo atenta contra la legalidad del proceso electoral, sino que pone en riesgo la democracia misma. Sin Estado de Derecho, no hay democracia: las reglas del juego no se cambian al final del partido.
Lo que está en juego no es sólo el resultado de una elección. Lo que está en juego es la confianza de todo un país y, sobre todo, “la legitimidad de quienes a modo, la magistrada Soto Fregoso quiere imponer”.
LAS COLUMNAS
Mesa de Redacción
El caso de Banderilla
Enrique Yasser Pompeyo
Por años, en muchos municipios del país la transición entre administraciones se ha convertido en una especie de ritual incómodo: llega un nuevo gobierno, revisa las cuentas y descubre que las arcas están vacías.

En algunos casos es discurso político; en otros, una realidad que termina afectando directamente a la población.
Es el caso del municipio de Banderilla que gobierna el alcalde José Antonio Sangabriel, quien ha señalado que al recibir la administración encontró no solo la falta de recursos en las arcas, sino también en la Comisión de Agua Potable, además de una deuda millonaria con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El problema no es menor. Según lo dicho por el edil, existe un adeudo que originalmente era cercano a 12 millones de pesos, derivado de obras que no se cumplieron desde 2016, pero que con los intereses hoy asciende a casi 24 millones de pesos.
En términos prácticos, esto significa que el municipio podría enfrentar restricciones para acceder a apoyos federales en materia hídrica.
Y ahí es donde el problema administrativo se convierte en un problema ciudadano.
Banderilla enfrenta cada año la temporada de estiaje. La escasez de agua no es un fenómeno nuevo, pero sí uno que requiere planeación, inversión y coordinación con instancias federales.
Sin embargo, si un municipio arrastra deudas con Conagua o irregularidades en obras hidráulicas, las posibilidades de obtener respaldo institucional se reducen.
En otras palabras: los errores —o presuntas omisiones— de administraciones pasadas terminan repercutiendo en el acceso al agua de la población actual.
Sangabriel reconoce que apenas están comenzando a estructurar un plan para enfrentar la sequía y mejorar algunos pozos mediante estudios técnicos. Pero también admite algo que suele ser una constante en los gobiernos municipales: la falta de planeación.
En sus propias palabras, cuando algo no se planea bien, lo más probable es que termine en fracaso.
La reflexión va más allá de un señalamiento político. Los municipios siguen operando bajo ciclos de tres o cuatro años donde cada administración inicia prácticamente desde cero, muchas veces corrigiendo errores del pasado en lugar de construir políticas públicas de largo plazo.
El agua, sin embargo, no entiende de calendarios electorales.
Por eso, más allá de las auditorías en curso o de las posibles responsabilidades administrativas que puedan derivarse contra ex funcionarios, lo verdaderamente urgente es que Banderilla logre recuperar capacidad financiera y técnica para enfrentar el estiaje.
Porque cuando las arcas se vacían, siempre hay margen para recuperarlas con el tiempo. Pero cuando el agua falta, la crisis se siente todos los días en las casas de la gente.
LAS COLUMNAS
Mesa de Redacción
Coatepec y el ambulantaje
Enrique Yasser Pompeyo
Además de la inseguridad, el comercio informal es el otro talón de Aquiles de los gobiernos municipales y Coatepec no es la excepción.

En ese contexto, la postura del alcalde Jorge Ignacio Luna Hernández, al afirmar que el Ayuntamiento no cederá a presiones de comerciantes informales y que la sociedad también es responsable de no fomentar la venta en la vía pública, coloca el debate donde realmente debe estar: en la corresponsabilidad.
El comercio ambulante no es un fenómeno nuevo ni exclusivo del pueblo mágico. Sin embargo, en el centro histórico de la ciudad —donde convergen turismo, tradición y actividad económica formal— su presencia genera tensiones.
Entre semana la afluencia es menor, pero los fines de semana el ambulantaje se incrementa, ocupa calles y banquetas, complicando la movilidad y afectando a quienes sí cumplen con permisos, rentas e impuestos.
El alcalde ha sido claro: la Dirección de Comercio trabaja de manera permanente y coordinada con Seguridad Ciudadana, Protección Civil y Tránsito.
No es un operativo aislado ni un esfuerzo esporádico; es una acción continua que busca equilibrar orden y respeto a los derechos humanos de los comerciantes.
Y ahí radica parte de la complejidad: aplicar la norma sin caer en excesos, invitar al retiro o reubicación sin confrontaciones, actuar con firmeza sin vulnerar garantías individuales.
Pero hay un punto que incomoda y que, sin embargo, es ineludible: la ley de oferta y demanda. Mientras haya personas que compren en la vía pública, habrá quien venda en la vía pública.
La autoridad puede regular, supervisar y sancionar, pero no puede sustituir la conciencia ciudadana. Si el consumidor privilegia el precio inmediato sobre el orden colectivo, el fenómeno se perpetúa.
Es legítimo que existan manifestaciones y expresiones de inconformidad, como la ocurrida en el Palacio Municipal. Forma parte de la dinámica democrática.
Lo relevante es que no habrá decisiones tomadas bajo presión. Ceder ante bloqueos o rodeos al edificio público enviaría un mensaje de debilidad institucional y abriría la puerta a que cualquier grupo intente imponer condiciones por la vía de la presión.
Ahora bien, la firmeza también debe ir acompañada de alternativas. Reubicar, regularizar, ofrecer opciones viables para quienes dependen de esa actividad económica es parte indispensable de una política pública integral, como lo ha hecho el gobierno de Nacho Luna.
El combate al ambulantaje, en general, no puede reducirse a retirar puestos; debe contemplar esquemas que permitan transitar hacia la formalidad.
Coatepec enfrenta un reto: conservar su identidad y su atractivo turístico sin ignorar la realidad social.
La autoridad tiene la obligación de aplicar la norma de manera permanente y coordinada.
La ciudadanía, por su parte, tiene la responsabilidad de decidir dónde compra y qué modelo de ciudad quiere fortalecer.
LAS COLUMNAS
Mesa de Redacción
IPE, rendición de cuentas
Enrique Yasser Pompeyo
La rendición de cuentas es fundamental para que los ciudadanos conozcan de primera mano el trabajo, las acciones y los logros de cualquier gobierno, dependencia o ente autónomo, sobre todo cuando se trata de recursos de trabajadores, de jubilados y de pensionados.

Es el caso del Instituto del Pensiones del Estado (IPE) que encabeza su director general Luis Octavio Hernández Lara.
Este miércoles se realizó la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Directivo del IPE 2026.
El hecho cobra relevancia, primero, porque se da seguimiento a los temas prioritarios que garantizan la operatividad y la transparencia del Instituto.
Segundo, porque en dicha sesión se presentó y se aprobó el Informe Anual de Actividades del ejercicio 2025.
Este aspecto es fundamental, ya que se trata de un ejercicio de rendición de cuentas donde se detallaron los logros alcanzados, el fortalecimiento de las finanzas institucionales y los avances en la atención a la derechohabiencia durante el año pasado.
Aunado a lo anterior, los integrantes del Consejo abordaron puntos fundamentales del orden del día, entre los que destacan:
El informe de la Reserva Técnica; el Seguimiento al Primer Período del Programa de Revista de Supervivencia 2026; el Informe sobre el Programa de Préstamos; el estado de los Bienes Inmuebles y la Aprobación de los manuales de organización y procedimientos de algunas áreas para optimizar la gestión administrativa.
Cabe detallar que en la sesión participaron Ramón A. Ramos Niembro, por parte de la SEGOB; Fernando Jiménez Martínez, de la Contraloría General del Estado; José Alberto Lara Vega, de la SEV; Noelia Lagunes Calderón, de la Secretaría de Salud; Francisco Javier Esparza Valencia, de la SEDESOL, y Hugo G. Ortiz Carrera, de la STPSyP.
Asimismo, se contó con la presencia de Rosa María Álvarez Santamán y Víctor Manuel Méndez Sánchez, por parte de la FESAPAUV; Néstor Gilberto Ramos Domínguez, de la Sección 56 del SNTE; Óscar Rivera Óvula y Casimiro Hernández Cuervo, del SETSE; María Luisa Arizmendi Castillo, del SUTSEM; Marcos Hernández Mendiola, del SITEV, y Rosa Hernández Valdivia, de la FSTSEM.
Por cierto, como parte de este ejercicio de transparencia y rendición de cuentas, sería importante que el IPE ampliara las sedes donde se rinde dicho Informe. Por ahora son cinco sedes: Tuxpan, Poza Rica, Veracruz, Xalapa y Minatitlán.
El director general Luis Octavio Hernández Lara presentará el Informe en Xalapa, el próximo mes en una fecha por definirse.
-
PORTADA1 semana atrás elIniciarán labores de búsqueda de taxista desaparecido en Xico
-
PORTADA1 semana atrás elAlcalde de Xico busca abrir mirador de la cascada de Texolo para Semana Santa
-
PORTADA1 semana atrás elTlaltetela hace historia con primera Sesión de Cabildo abierta y transmitida en vivo
-
PORTADA1 semana atrás elAlejandro Meza gestiona cirugías de cataratas a beneficio de xiqueños
-
PORTADA1 semana atrás elAlcalde de Xico recibe el certificado “Árbol de Comercio”
-
PORTADA20 horas atrás elEn Xico recomiendan que se cumplan con medidas de prevención en quemas agrícolas
-
PORTADA4 días atrás elAlcalde de Xico efectúa recorridos para identificar obras prioritarias
-
PORTADA1 semana atrás elRealizan jornada de limpieza en el Andador Turístico de Santa Rosa
