POLÍTICA
Motociclistas de Tlaxcala visitan un año más el Santuario de Guízar y Valencia
Xalapa.- Con fe, cansancio y emoción, un grupo de más de 70 peregrinos procedentes del municipio de Altzayanca, Tlaxcala, arribó el día de ayer a la capital veracruzana para visitar el Santuario de San Rafael Guízar y Valencia, cumpliendo así 15 años consecutivos de realizar esta travesía en motocicletas y vehículos.
El responsable de la peregrinación, Jorge Rosario Alarcón, explicó que esta manifestación de fe se ha convertido en una tradición profundamente arraigada en su comunidad.
“Nosotros somos del estado de Tlaxcala, del municipio de Alzayanca. Tenemos 15 años de venir a visitar al señor San Rafael. Es una tradición que ya forma parte de nosotros”.
La caravana, integrada por más de 30 motociclistas y alrededor de 40 acompañantes en automóviles, partió durante la madrugada desde la comunidad de Santa María en las Cuevas. El trayecto tomó cerca de seis horas, debido al mal estado de algunos tramos carreteros y al intenso frío que enfrentaron durante la ruta.
“La carretera no está muy buena y el frío estuvo bastante fuerte para los muchachos que vienen en moto, pero todo vale la pena. Venimos con fe, con la esperanza de recibir la bendición y regresar con bien”, expresó.
A su llegada a Xalapa, los peregrinos fueron recibidos con hospitalidad, aunque este año enfrentaron algunas dificultades logísticas, pues no se les permitió estacionar sus vehículos en el lugar habitual, teniendo que hacerlo más adelante, sobre la avenida Ávila Camacho.
Pese a ello, el organizador agradeció el apoyo de las autoridades y de los xalapeños que año con año acompañan esta manifestación de fe.
“Siempre nos han dado oportunidad de llegar y estacionarnos. Yo agradezco bastante a la gente que me acompaña y a quienes nos apoyan con sus vehículos sin pedir nada a cambio.”
“Lo que más le pedimos es salud y que nos regrese con bien a todos. En la carretera hay muchos riesgos, hay conductores que no respetan a los motociclistas, y por eso pedimos su protección”, añadió.
Aunque algunos acuden por promesas personales, Alarcón destacó que la motivación principal es mantener viva una costumbre que une a familias y generaciones enteras en torno a la fe.
“Cuando empecé con esta peregrinación, muchos venían con motos muy viejas, pero con el tiempo han mejorado sus condiciones, y eso también es un símbolo de bendición. Hoy muchos estrenan moto, y eso también lo agradecemos a Dios y a San Rafael.”
Finalmente, el organizador reiteró su deseo de que la tradición continúe por muchos años más:
“Esperamos que no sea la última vez, sino que sigamos viniendo cada año, con fe, con respeto y con devoción a nuestro santo.”